2. Crea tu marca
a. ¿Qué hay en un nombre?
En el nombre de tu marca hay mucho más de lo que piensas. Deberías sopesar muy mucho todos los pros y los contras a la hora de llamarte de un modo u otro. Nuestro consejo es que pienses en lo siguiente:
- Piensa en un nombre que sea fácil de recordar, por lo tanto no demasiado largo.
- Piensa en un nombre que no facilite la ambigüedad. No fomentes la confusión. Si tu portafolio en la red va a ser tu canal de información principal trata de evistar las x, las h. Pónselo fácil a quienes quieran recordarte.
- Piensa en un nombre que pueda contener alguna de las palabras de búsqueda fundamentales para tu negocio, tu producto.
- Piensa en el SEO (posicionamiento en buscadores)
- Piensa, no se te olvide.
b. Logotipo
Es muy difícil ser original a la hora de aconsejar sobre un logotipo. No voy a intentarlo. Ante todo ponte en manos de un profesional del diseño. Transmítele toda la información necesaria acerca de ti para que su diseño se acerque lo más posible a tu trabajo. Por tu logo te conocerán cuando lo vean, así que no te guardes nada. Cualquier información, por pequeña que sea, le servirá al creativo para plasmarte gráficamente. Ah, y una última cosa respecto a ésto. Recabar información, escuchar y diseñar requiere tiempo. Tiempo es dinero. Los trabajos buenos, los que funcionan en serio, no son baratos, no te engañes. Desconfía de quienes crean tu logo por 30 euros.
c. Posiciónate como marca y habla a tus clientes en su lenguaje
Un speech de 3 líneas es fundamental en tu portafolio web. Nosotros aún lo estamos creando. No es fácil. Si ya tienes nombre y logo es que tienes claro cuál es tu target. Dirígete a él en un idioma que entienda, y dile claramente a qué te dedicas. Que no tenga que deducir nada de lo que sea fundamental en tu labor. Que quien llegue a tu portafolio identifique al instante en qué puedes ayudarle. Si no tienes speech, que tus trabajos hablen por sí solos de ti. Ahora, para eso hay que ser muy bueno, ya sabes. Otra vez más evita todo tipo de ambigüedad.
d. Crea estilo
Si bien has de dirigirte a tu "cliente tipo" en su idioma, a la hora de diseñar has de crear el tuyo propio. Si pueden identificarte con algo ya existente de manera muy directa estás perdido. Se trata de la llave de tu originalidad, y aquí no hay consejo que valga. Crea tu propia paleta de colores para pintar tu portafolio. Que éste sea el diccionario por el que se conocerán directamente tus trabajos.